Mañana una nueva aventura
Esta tarde ando entre nervioso e ilusionado. Mañana comienzo un nuevo curso con alumnos nuevos recién llegados a Bilbao y con un nivel cero de español. Entre que no estoy acostumbrado a un nivel tan bajito y que el curso es un intensivo de seis horas, hoy estoy como un flan.
Da igual la experiencia que acumule como profe y los años que lleve dando clase, el primer día de un curso nuevo siempre me pongo como una moto. Los días anteriores no puedo quitarme de la cabeza el inicio y ando dándole vueltas a cómo enfocar el curso.
Y el día del comienzo… pues mariposas en el estómago e inseguridades. Eso sí, en cuanto cruzo la puerta, con Nico escondido en el bolsillo para sorprender a mis alumnos, empiezo a hablar y pasan unos cinco minutos de clase, ya me siento como Pedro por su casa. Los nervios desaparecen, las mariposas se esfuman y la clase es mi medio natural, el sitio más cómodo del mundo.
Para este intensivo me he propuesto llevar un diario de profesor (este blog). Va a ser un diario muy libre, nada de recoger detalladamente qué he hecho en el aula, solo reflexiones que me surjan estos días. Intentaré escribir a diario, después de clase, por la noche, cuando llegue a casa, pero tampoco me comprometo a nada. Si un día no tengo ganas, pues no habrá reflexión. El formato del curso, tres semanas y seis horas diarias, es perfecto para concentrar una reflexión que me lleve a centrar mi auto-observación en determinados aspectos del proceso de enseñanza-aprendizaje. Según me vayan surgiendo ideas, las iré llevando a cabo.
Por cierto, he creado una categoría nueva para estos posts: Diario de un profesor en apuros.
Fuente de las fotografías:












Estaremos atentos a tu diario! Por cierto, quién es Nico?
Vaya, se me olvidó enlazar al post en el que hablo de Nico. Ya he solucionado el despiste, pero aquí te dejo el link: http://profesorenapuros.es/2009/01/nico-auxiliar-docente.html
Suerte con el nuevo curso. Esa emoción de los primeros días es, a veces, angustiosa pero nos hace dar lo mejor de nosotros mismos.
Gracias, Manuel. Tienes toda la razón
[...] contaba ayer, los primeros días siempre me ponen nervioso. Aunque como comentaba Manuel, ese nerviosismo es el [...]