El único imprescindible soy… ¿¿yo??

El martes, día festivo en Euskadi, tuve la habitual conversación de escalera con el típico vecino majo al que cualquiera quisiera tener como vecino. Él me preguntaba que qué tal con mis clases y yo le contaba que el día anterior (por el lunes) me había faltado casi la mitad de la clase. Normal, le decía yo, siendo fiesta el martes, muchos habrán aprovechado para irse por ahí de fin de semana largo. Y entonces, él me comentó: “Bueno, el único imprescindible eres tú”. En el momento, sonreí y le dije “claro”. Sin embargo, tras despedirle y de camino al centro de Bilbao, una pregunta no dejaba de inquietarme:

¿¿¿Realmente el único imprescindible soy yo???

Nuestra sociedad tiene interiorizada hasta las entrañas la creencia de que el profesor es el elemento central del proceso de enseñanza-aprendizaje. Incluso tenemos expresiones como “¿te han aprobado o te han pencado?“, como si fuera el profesor quien decidiera aleatoriamente o por gusto personal la nota de sus alumnos.

La verdad sea dicha, este lugar central en el proceso de enseñanza-aprendizaje que se les otorga a los docentes, luego contrasta poderosamente con el papel social, cada vez menos relevante, que se les da a los profesores. Pero bueno, ese es tema de otro debate diferente.

Volviendo a la pregunta que abre este post, el único imprescindible es el alumno

…porque, si no hay un individuo que quiera aprender, el profesor no es maś que una voz que grita en el desierto, una figura que facilita (o no) pero que es prescindible.

…porque, para que exista aprendizaje, no es imprescindible la enseñanza. El aprendizaje puede ser un proceso perfectamente autónomo.

…porque la enseñanza no es más que una rama dependiente del aprendizaje.

…porque los profesores somos herramientas al servicio de nuestros alumnos (aunque muchas veces se nos olvide).

Fuente de la fotografía: pointing-finger de purpleslog.

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5 Respuestas a El único imprescindible soy… ¿¿yo??

  1. Laura dijo:

    Me ha gustado mucho la entrada y la reflexión. Siempre intento tener en mente la frase: “los alumnos aprenden ‘gracias a’ y ‘a pesar de’ sus profesores”, porque no debemos perder de vista que, como tú bien dices, somos una herramienta más en el aprendizaje de los alumnos.

  2. Me ha gustado tu frase: “gracias a” y “a pesar de”. Me la voy a apuntar para tenerla yo también presente. Gracias por tu comentario, Laura.

  3. Manuela dijo:

    Me lees el pensamiento, esta claro que los imprescindibles no somos nosotros, siempre he reivindicado que el mérito es del alumnado, por eso no nos suspenden ni nos aprueban.
    También me ha gustado mucho la entrada.

  4. Debemos de tener telepatía, Manuela 🙂
    Como tú dices, el mérito es del alumno. Los profes somos ayudantes nada más.
    Gracias por tu comentario.

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