Genealogía de lecturas

La fiesta del chivo de Mario Vargas Llosa es la novela que da inicio a este árbol genealógico de lecturas. ¿Por qué decidí leerla? La primera razón fue que no la había leído y siempre había escuchado buenas críticas sobre ella. Por otro lado, también tenía ganas de leer alguna de las llamadas novelas hispanoamericanas de dictadores y ésta podía ser un buen inicio. Así que con el bono kultura de estas navidades, cayó en la bolsa. Mi valoración de la novela: excelente. Muy recomendable, tanto por la trama como por la exquisita prosa de Vargas Llosa. (Aquí tenéis una reseña elaborada por Jaime para Un libro al día.)

Galíndez de Manuel Vázquez Montalbán es la segunda novela. La leí según terminé la anterior. ¿Por qué la elegí? Porque la historia de Galíndez, el político peneuvista secuestrado en Manhattan por esbirros del dictador dominicano Trujillo, aparece constantemente en La fiesta del chivo. Además, tenía el libro en casa desde hace ya unos años. Lo tuve que comprar para un curso de literatura de la carrera, pero nunca llegamos a leerlo. Y tenía ganas de por fin abordarlo. Mi valoración: interesante como documento histórico, pero el estilo de Montalbán sale muy mal parado si se lee su libro justo después del de Vargas Llosa. La novela es excesivamente lenta y farragosa. (Aquí podéis leer mi reseña en Un libro al día.)

La extraordinaria vida de Óscar Wao de Junot Díaz. La elección de este libro viene motivada por la recomendación de una compañera (Penélope) y por la inmersión en el mundo de la dictadura dominicana de Trujillo que supuso La fiesta del chivo, por eso lo relaciono directamente con ése y no con Galíndez. Aunque el libro no aparece mencionado en el de Vargas Llosa, sí que ocurre en sentido contrario. Aún no lo he terminado, pero de momento puedo decir que narra la vida de un joven nerd, un friki de los comics, la fantasía y los juegos de rol, hijo de dominicanos que vivieron los estertores de la era Trujillo. Mi valoración: interesante, pero le falta ritmo.

El señor de los anillos de J.R.R. Tolkien. La explicación para un cambio tan radical de temática y para este salto al género de la fantasía es sencilla: Óscar Wao, el protagonista de la novela de Junot Díaz, es un fanático de la trilogía tolkiana. A lo largo de toda la novela aparecen constantes referencias a esta obra. Así que, como no la había leído todavía, pues he decidido que era un buen momento para ello. Aunque muy influido porque ya he visto las adaptaciones cinematográficas, mi valoración de momento es un muy recomendable. Sólo quitaría algunas descripciones (para mi gusto, sobran) y casi todos los poemas o canciones que se entrelazan con la acción.