Hoy mismo he empezado a leer Océano mar de Alessandro Baricco, el escritor italiano autor de la afamada Seda. Conocí aquel libro gracias a mi profesora de Morfosintaxis en la facultad. Y la verdad es que fue un gran descubrimiento. Si no lo habéis leído, os lo recomiendo encarecidamente. A partir de la lectura de Seda me fui acercando a otros libros de este autor. Los tiene muy buenos y normalitos. Sin duda, uno de los más recomendables es Tierras de cristal.
De momento, y tras no más de 25 páginas leídas, Océano mar me está gustando, con momentos cargados de poesía y belleza, algo muy característico de este autor. Y porque tiene momentos literariamente hermosos, hoy le voy a dedicar una cita en mi blog y, de paso, he creado una categoría para reunir estas citas literarias que, de vez en cuando, me gusta compartir: «Cuando los libros hablan«.
Uno de los personajes, el profesor Bartleboom, acaba de escribir una apasionada carta de amor y…
Deja la pluma, dobla la hoja, la mete en un sobre. Se levanta, coge de su baúl una caja de caoba, levanta la tapa, deja caer la carta en su interior, abierta y sin señas. En la caja hay centenares de sobres iguales. Abiertos y sin señas.
Bartleboom tiene treinta y ocho años. Él cree que en alguna parte, por el mundo, encontrará algún día a una mujer que, desde siempre, es su mujer. De vez en cuando lamenta que el destino se obstine en hacerle esperar con obstinación tan descortés, pero con el tiempo ha aprendido a pensar en el asunto con gran serenidad. Casi cada día, desde hace ya años, toma la pluma y le escribe. No tiene nombre y no tiene señas para poner en los sobres pero tiene una vida que contar. Y ¿a quién sino a ella? Él cree que cuando se encuentren será hermoso depositar en su regazo una caja de caoba repleta de cartas y decirle
-Te esperaba.
Ella abrirá la caja y lentamente, cuando quiera, leerá las cartas una a una y retrocediendo por un kilométrico hilo de tinta azul recobrará los años -los días, los instantes- que ese hombre, incluso antes de conocerla, ya le había regalado. O tal vez, más sencillamente, volcará la caja y atónita ante aquella divertida nevada de cartas, sonreirá diciéndole a ese hombre
-Tú estás loco.
Y lo amará para siempre.
He publicado en este blog mis canciones a propósito de Océano mar, de Alessandro Baricco:
http://pensionalmayer.wordpress.com/
Un saludo.
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Gracias por la recomendación. Ya voy a echarles un ojo. Un saludo.
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