¿Finlandia sentencia de muerte la escritura a mano? ¿o titulares falsos?

Esta semana ha saltado a los medios una noticia que ha generado mucho debate en internet: Finlandia, el referente a nivel mundial en calidad educativa, sustituirá la enseñanza de la escritura manual por la mecanografía. Sin duda, un titular de los que causan revuelo y debates encendidos, si no fuera porque el titular es falso y no se acerca ni de lejos a las intenciones de las autoridades educativas finlandesas.

TItulares como este han aparecido en diversos medios españoles. Sirva el ejemplo de El economista.titularLo más curioso de la noticia es que, si se leen las primeras líneas, se puede saber que el titular es falso:

“Es el fin. El sistema educativo finlandés ha decidido sustituir el aprendizaje de la escritura a mano caligráfica –no así la de imprenta– por clases de mecanografía en el teclado QWERTY a partir del curso 2016/2017.”

medium_6319642276Lo que plantean para el nuevo currículo escolar es sustituir las clases de escritura a mano caligráfica —la cursiva con letras unidas a otras— por clases de mecanografía en el teclado QWERTY, en los diferentes soportes disponibles (teclado de ordenador, tablet, móvil…), para así mejorar las habilidades de escritura mecanográfica de sus estudiantes. Pero la escritura a mano no va a desaparecer. Lo que pretenden es que solo se enseñe la escritura a mano de imprenta, es decir, esa que imita las letras con las que está escrita la entrada de este blog. Más sencilla, más utilizada, más práctica. Pero se seguirá enseñando a escribir a mano. Y, para más inri, los profesores tendrán libertad para seguir enseñando la caligrafía tradicional. (¡¿Libertad para que los docentes decidan sobre los contenidos?! El sistema educativo finlandés es pura ciencia ficción…)

¿A que si la noticia se cuenta sin titulares tramposos no resulta para nada descabellada? Es más, yo me pregunto: ¿cómo es que no se incluye la mecanografía en el currículo desde hace años? Y no digo cinco o seis, sino quince o veinte (por no ir más atrás). Yo siempre la he echado de menos en mi propia educación. Me enseñaron a usar los ordenadores pero nunca a escribir de forma rápida y eficiente en ellos. Lo tuve que aprender solo, ya en la adolescencia, comprándome un programa que me ponía ejercicios y juegos para mejorar mi habilidad. Y aún así, aunque logré bastante velocidad y destreza, nunca he llegado a dominarlo perfectamente.

medium_27657739Pero a lo que íbamos. Más allá del debate sobre las bondades de la escritura a mano y la escritura en teclado, lo que me sorprende es el tratamiento de la noticia por parte de la prensa. Y solo me caben dos opciones: o hay periodistas que son unos ignorantes que no saben leer e interpretar las fuentes o directamente les importa bien poco informar con tal de vender. Supongo que hay un poco de todo, pero en el caso de la noticia de El economista, qué le vamos a hacer, hay más de lo segundo que de lo primero. Ya desde las primeras líneas se retoca el titular (aunque sutilmente) e incluso se enlaza a una noticia de ABC en la que se ponen los puntos sobre las íes. Vamos, que el periodista era perfectamente consciente de que estaba contando una mentira. Pura y dura.

Incluso el bloguero Enrique Dans cayó en la trampa. Lo más curioso es que la fuente a la que alude deja claro que no se acaba con la escritura a mano, simplemente con la longhand (traditional cursive writing). En cualquier caso, el debate generado en su blog, en esta primera entrada y en la que le sirve para enmendar la plana, es realmente interesante. [Corrección: Enrique Dans alude solo a la caligrafía en su entrada original, no a la escritura a mano.]

Yo tuve la suerte de escuchar por primera vez la noticia en boca de Dani Álvarez, en el Boulevard de Radio Euskadi, quien logró que la noticia sonara atractiva pero sin caer en la desinformación y contando las cosas tal y como eran. Ojalá todos los periodistas y medios se centrarán más en la información y menos en los titulares rimbombantes y huecos. Por cierto, vale la pena escuchar la entrevista de hoy de Dani Álvarez al Gran Wyoming. Hablan precisamente sobre la responsabilidad social de la prensa y cómo no debería plegarse a ruedas de prensas sin preguntas, con preguntas pactadas o televisiones de plasma. Pero esta ya es otra historia.

Fuente de las fotografías:

iPad

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#lamejorexcusa para no venir a mi clase sobre entornos virtuales de aprendizaje

small__6358059171El sábado pasado estuvimos trabajando con Twitter en mi clase sobre Entornos Virtuales de Aprendizaje, dentro del marco del curso para profesores de ELE que impartimos en nuestro centro. Para practicar, les puse una tarea a los participantes: inventarse la mejor excusa posible para no asistir a mi clase de mañana. Y lo propuse como concurso. Así que ahora necesito de vuestra ayuda para votar por la mejor excusa. ¿Cuál de las siguientes os parece la mejor?

#lamejorexcusa14: ¿Cuál te parece la mejor excusa para no venir a mi clase sobre Entornos Virtuales de Aprendizaje?

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Fuente de la fotografía: Excusa

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Presentaciones para un curso de cultura

small_4150110507Durante los meses de octubre y noviembre me ha tocado impartir un curso de cultura en inglés para estudiantes de posgrado. El objetivo era que conocieran un poco sobre la Cultura (con mayúscula) y sobre la cultura (con minúscula) para comprender mejor la realidad en la que vivían inmersos.

El programa del curso cubre los siguientes temas:

  • Sesión 1:
    • España en Europa: una monarquía parlamentaria dentro de la UE. (Política y economía).
    • Nos conocemos: las relaciones de amistad y familiares.
  • Sesión 2:
    • La España de las autonomías: diversidad cultural (lenguas, gastronomía y fiestas populares).
    • ¿Es que los españoles siempre echan la siesta? Horarios.
  • Sesión 3:
    • De la dictadura a la democracia: un repaso a la historia reciente de España.
    • ¿Realmente somos tan informales? Uso de tú y usted.
  • Sesión 4:
    • La sociedad española del siglo XXI: valores cambiantes. (Sociedad)
    • El lenguaje no verbal.
  • Sesión 5:
    • Iconos culturales: cine, literatura, música, deportes…
    • ¿Salimos a tomar algo? (¿ponemos bote o pagamos a escote?, hoy pago yo-mañana te toca a ti). Os invito a cenar en mi casa.

Además, el curso se complementaba con dos sesiones, una por delante y otra por detrás, sobre reflexión intercultural, impartidas por otro profesor.

Las presentaciones de cada módulo están colgadas en esta página del blog con licencia Creative Commons: http://profesorenapuros.es/culture. Podéis disponer de ellas a vuestro gusto. Aquí os dejo la presentación del primer módulo:

Fuente de la fotografía: Terraza
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¡Pero qué rara está dispuesta esta clase!

Parece que últimamente la inspiración para el blog me viene por comentarios que cazo al vuelo. Este post es el resultado de uno que oí la semana pasada y que, en un primer momento, pasó desapercibido para mí. Sin embargo, entre los vericuetos y escondrijos de mi cerebro debió de quedarse agazapado el comentario esperando a su momento estelar para aparecer. Y me ha sorprendido esta mañana de camino a la universidad.

En definitiva, a lo que iba. Ayer, mientras me entretenía recogiendo todos mis bártulos para salir de clase, entraron al aula unos estudiantes jovencitos. Estudiantes universitarios nativos. Buscaban un aula vacía, supongo que para hacer algún trabajo en grupo, y encontraron la mía. Se sorprendieron al verme y recularon.

—Pasad, pasad… que se queda libre —les dije.

La estudiante que iba de avanzadilla se rio. “Por un momento he pensado que nos creía sus alumnos…”, les comentó a sus compañeros. Y mientras salía del aula y ellos entraban, llegó la frase que se ha quedado oculta en mi mente:

—¡Qué raras están las mesas en esta clase!

Y hoy, de camino al trabajo, digo yo: ¿raras? Porque os hagáis una imagen de cuál era la tan extraña distribución del aula os la describiré con el menor número de palabras posible: tres o cuatro mesas se alineaban longitudinalmente hasta chocar con otras tres mesas que cortaban la línea de forma perpendicular hasta chocar, nuevamente, con otras cuatro mesas con las que formaban un ángulo recto. Es decir, simple y llanamente: en forma de U.

"¡Qué raras están las mesas de esta clase!"

“¡Qué raras están las mesas en esta clase!”

¿Tan extraño es para una estudiante que no tendría más de 20 años ver una clase en forma de U? Vale que las clases pequeñas y pobladas de colegios e institutos no den juego para hacer muchos movimientos de mesas. Vale que en clases de universidad con  60 u 80 estudiantes tampoco se puedan hacer virgerías. Pero, aún así, ¿tan raro le puede parecer? Fuera de ámbitos formales, si pienso en clases de idiomas en academias y euskaltegis, la única imagen que me viene son clases en forma de U o similares.

Aunque, al mismo tiempo, si pienso en mi propio centro, en la universidad en que trabajo, me vienen a la mente aulas en las que las mesas están dispuestas en filas, unas detrás de otras y (¡ojo al dato!) ancladas al suelo.  Un horror del que huimos como alma que lleva el diablo en nuestro departamento.

Así que, pensándolo bien, no sé por qué me extraña tanto que a esta joven estudiante le sorprendiera la disposición de mi aula. Estaría sensible ese día…

Fuente de la fotografía: Surprise

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¿Por qué no nos enseñan la tilde desde el principio?

¿Por qué no nos enseñan la tilde desde el principio? Esta es la pregunta que me ha lanzado hoy un alumno en clase y a la que, desde entonces, no paro de dar vueltas. ¿Cómo enseñamos la tilde? O, por no generalizar, ¿cómo la enseño yo?

medium_2091592071Dándole vueltas al tema, me he topado con mis creencias sobre el tema. Aunque cada día me convenzo, y así lo intento transmitir a mis alumnos, de que el tema de la tilde es relativamente sencillo, que la tilde es una excepción y que como tal hay que enseñarla, mi yo interior me dice que los alumnos sufren con este tema, que es algo difícil. “¿Si los hablantes nativos no dan una con las tildes, cómo no va a ser complicado para un estudiante de español?”, me susurra al oído mi Pepito Grillo particular.

Así que hoy he sido consciente de que, por esta influencia sibilina, en cierto modo protejo a mis alumnos de la tilde hasta que no la trato directamente en clase. No es que escriba las palabras sin ella, sino que no le doy ninguna importancia. Ni la menciono, ni la corrijo. La relego al ostracismo más absoluto, como si no existiera hasta que yo decido que exista.

Pero el comentario de mi alumno me ha hecho pensar. ¿Es mi actitud la mejor para mis estudiantes? ¿Es la más eficaz para su aprendizaje? No tengo respuestas ni conclusiones, solo preguntas. Por un lado, pienso que la mejor forma de estudiar la tilde será sistematizándola para demostrar que es un tema sencillo. A mí, como estudiante al que le gustan las normas y las generalizaciones, es lo que me gustaría. Pero, por otro lado, también soy consciente de que yo no escribo las tildes pensando en las normas sino porque aprendo las palabras con la tilde. Solo recurro a la norma en caso de duda. Y mi alumno ha incidido en esta idea, seguramente porque es un aprendiente muy visual: “¿Por qué no nos enseñaron la tilde desde el principio, con cada palabra, para así ir aprendiéndola poco a poco?”, me decía.

Y yo añado: ¿Cómo hacer esto sin que parezca que la tilde es una rayita arbitraria que está ahí simplemente para tocar las narices? Como os decía: no tengo respuestas, solo preguntas. Muchas preguntas.

Fuente de la fotografía: Construcción

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