Hace una semana dedicaba una entrada al caso del «cómo» que apareció en la famosa carta que Esperanza Aguirre envió a los «Profesores de Educación». Por recordar el polémico ejemplo, recojo aquí de nuevo la frase:
“Basta con mirar alrededor o leer la prensa diaria para comprobar cómo los comercios cierran, las empresas despiden, los jóvenes van a engrosar las cifras del paro y cada día hay mas (sic) familias con todos sus miembros desempleados.” (Carta Esperanza Aguirre)
En aquella entrada, rastreaba la respuesta en el Diccionario Panhispánico de dudas (2005) y en L. Gómez Torrego (2011): Las normas académicas: últimos cambios, pero no tenía la última Ortografía de la Lengua Española (2010) a mano para comprobar exactamente qué decía la RAE a este respecto. Después de echarle un ojo y comentarlo con mi exprofesora de Morfosintaxis en la universidad, la conclusión a la que llego ahora es diferente a la que expuse en el anterior post: la tilde en este caso es opcional ya que «la percepción o exposición de un hecho es indisociable de la del modo en que este se produce». En estos casos, la OLE10 concluye que «es admisible su escritura sin tilde o con ella».
Por resumir el tema de la tilde diacrítica para la palabra como con verbos de percepción o con los que denotan exposición o relato, la OLE10 distinguiría tres casos:
- cuando como (átono) funciona como conjunción completiva equivalente a que, «introduciendo subordinadas sustantivas de complemento directo»: «Ya verá como al final todo se resuelve» [=’ya verá que’]
- cuando cómo (adverbio interrogativo tónico) «introduce oraciones interrogativas indirectas de valor modal»: «Vi cómo lo hizo» [=’Vi de qué modo lo hizo’]
- cuando como/cómo introduce oraciones en las que «la percepción o exposición de un hecho es indisociable de la del modo en que este se produce»: «Oyó como se abría una puerta.», «Oyó cómo madre e hijo bajaban la escalera de nuevo.», «Rogelio vio como Mayra se alejaba.», «Vi cómo en cada salida se llevaban los cubiertos de plata.», etc.
En este último caso, según la Academia, muy frecuente, la escritura de la tilde es opcional. Sin embargo, cuando se quiere delimitar claramente la diferencia entre el valor modal y el valor completivo, habría que elegir entre escribir la tilde o no, según fuera el caso. La Academia propone los siguientes ejemplos para ilustrar esta situación:
- Ya verás como viene (‘seguro que viene, ya verás’).
- Ya verás cómo viene (‘ya verás de qué manera viene: desaliñado, cansado…).
Nota: las explicaciones y los ejemplos de esta entrada están extraídos de la Ortografía de la lengua española (2010) [OLE10] de la RAE, páginas 265-268.










